• RSS RSS de las noticias de Asemac

    • Ha habido un error, seguramente el canal no está activo. Inténtalo más tarde.

El futuro emprendedor pasa por la Universidad.

Entre los valores que caracterizan a la Universidad del siglo XXI, además de procurar una formación de alta calidad a los alumnos, sobresale su misión dinamizadora de la economía del territorio en el que se asienta.

Las instituciones académicas mantienen un estrecho y cada vez más consolidado nexo de unión con el mundo de la empresa. Y no sólo porque lo nutren desde sus aulas con profesionales perfectamente formados cada curso, sino porque son el germen de numerosas iniciativas innovadoras que revitalizan el mercado y fortalecen el tejido industrial de un país.

Las formas en las que esta relación se hacen evidentes son varias, aunque su propósito final sea similar. Los concursos que, desde el mismo seno universitario, animan a los alumnos a presentar proyectos de empresa, son sólo una de las maneras más llamativas y efectivas de alentar la aparición de nuevas ideas en el mercado.

Estos certámenes son ya moneda común en la mayor parte de los centros educativos españoles. Unos excelentes semilleros de ideas en los que los estudiantes demuestran su capacidad creativa e innovadora y prueban su valía para el mundo de los negocios.

A veces, las propuestas surgidas de estos certámenes encuentran en la misma institución la salida para comenzar su actividad. Los emprendedores, así, cuentan con el apoyo real de los centros, que prestan sus recursos y se implican de manera efectiva para que las nacientes firmas salgan adelante en las mejores condiciones posibles.

Asignaturas y cátedras específicas estimulan en los alumnos la creación de empresas como una opción a tener en cuenta una vez que terminen su formación. El objetivo es que cada vez sean más quienes elijan el autoempleo y apuesten por sus propias ideas. En la dirección opuesta también es posible encontrar ejemplos de la colaboración entre ambos mundos.

Es precisa la acción de entidades privadas que aprovechen estos conocimientos y los adapten a las necesidades ciudadanas. Muchas empresas encuentran en ésta una vía óptima de trabajo: financian a los centros para proyectos de investigación y consiguen un resultado al que por sí solos no podrían aspirar.


Escribe un comentario