Los salvavidas para rescatar del maremágnum económico a los trabajadores autónomos llegan desde diferentes administraciones. Otra cosa es que haya suficientes y que esas ayudas lanzadas por el Gobierno central y por el Ejecutivo regional lleguen a tiempo.
En su caso, la Junta de Castilla y León acordó hace casi un mes con una representación de este segmento laboral la modificación en las condiciones para la concesión de ayudas a emprendedores que quieran establecerse por cuenta propia. Ese cambio se traduce en la reducción de la inversión mínima subvencionable en la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) a 18.000 euros, que rebaja los 60.000 vigentes hasta ahora. La finalidad no es otra que ampliar el abanico de autónomos capaces de afrontar económicamente sus proyectos. Asimismo, se incentivará la contratación del segundo y del tercer trabajador en estos pequeños negocios, con independencia de la relación de parentesco que ostente el autónomo y su empleador.
En cuanto a la financiación, la Junta también ha asumido el compromiso de conseguir una tramitación más accesible para los autónomos. Otra de las medidas aceptadas por la Administración regional es crear protocolos tipo de tramitación específicos, con tiempos máximos de resolución inferiores a los exigidos hasta ahora. De igual modo, se creará un departamento dedicado a la atención de estos trabajadores con personal especializado en la materia destinado a solucionar los problemas del colectivo.
Archivado bajo: Emprendedores


Servicio prevención de autónomos
TPM. Tarjeta Profesional de la construcción para el sector del metal.